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Los gremios del espectáculo y los medios se reunieron en congreso en medio de la crisis del sector
La CATE y la COSITMECOS realizaron sus congresos confederales con delegados de distintos sindicatos, en un momento marcado por la caída del consumo y la pérdida de empleos en el entretenimiento

En un contexto atravesado por la caída del consumo, la pérdida de empleos y las dificultades para cerrar paritarias, los sindicatos del espectáculo y de los medios de comunicación social se dieron cita en el Camping 12 de Agosto del SATSAID para llevar adelante sus respectivos congresos confederales. La Confederación Argentina de Trabajadores del Espectáculo (CATE) y la Confederación Sindical de Trabajadores de los Medios de Comunicación Social (COSITMECOS) realizaron sus encuentros con la participación de delegados y delegadas de distintos gremios que integran ambas organizaciones.
Un encuentro con participación amplia
De la jornada participó, entre otros gremios, el Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público (SUTEP), una de las organizaciones con mayor presencia en el sector. El encuentro estuvo encabezado por Miguel Ángel Paniagua, secretario general de la entidad y secretario de Cultura tanto de la COSITMECOS como de la CGT, quien tuvo a su cargo buena parte de la conducción de la jornada.
Durante el Congreso de la CATE se aprobaron por unanimidad la Memoria y el Balance de la gestión, un trámite institucional habitual en este tipo de encuentros pero que en el contexto actual adquiere un significado adicional: mostrar que las estructuras sindicales del sector siguen funcionando con normalidad institucional pese a las dificultades económicas que atraviesan sus representados.
Un sector golpeado por la caída del consumo
El trasfondo del encuentro es preocupante. Según describieron desde las propias organizaciones, los salarios del sector alcanzan cada vez menos y la fuerte caída del consumo interno golpea de lleno a teatros, cines, espectáculos y salas de todo tipo. Ese combo se traduce en una pérdida sostenida de puestos de trabajo: muchas vacantes que se generan por renuncias o jubilaciones directamente no se reemplazan, lo que erosiona con el tiempo la cantidad de empleos registrados y de calidad en la industria del entretenimiento.
A esa dificultad se suma otro problema estructural: las organizaciones gremiales reconocen que cada vez cuesta más negociar paritarias que logren acompañar el aumento del costo de vida. En un sector donde buena parte de la actividad depende del consumo discrecional de las familias —ir al teatro, al cine, a un recital— la caída del poder adquisitivo golpea dos veces: reduce los ingresos de las empresas y, al mismo tiempo, presiona a la baja sobre lo que esas empresas están dispuestas a ofrecer en las negociaciones salariales.
Fortalecer la unidad sindical
Paniagua destacó especialmente el trabajo de Horacio Arreceygor, secretario general de la COSITMECOS, del SATSAID y de Prensa y Difusión de la CGT, y valoró la participación de los sindicatos del sector dentro de la conducción de la central obrera. "Podemos irnos tranquilos, con la conciencia y el deber cumplido. Lo hemos hecho con responsabilidad y seriedad", sostuvo al cerrar la actividad, en referencia a la gestión realizada durante el último período.
Desde las propias entidades remarcaron que la jornada sirvió, sobre todo, para fortalecer la unidad y los vínculos entre los distintos sindicatos que representan a los trabajadores del espectáculo y de los medios de comunicación. En un escenario donde la crisis del sector amenaza con profundizarse, esa articulación entre gremios aparece como una de las pocas herramientas con las que cuentan los trabajadores de la cultura y el entretenimiento para sostener el empleo registrado y disputar mejores condiciones salariales frente a un consumo que no repunta.
Un mes cargado de actividad cultural
El congreso confederal de CATE y COSITMECOS se da, además, en medio del Mes de las Industrias Culturales Argentinas (MICA 2026), la iniciativa que reúne durante septiembre más de cien actividades orientadas a fortalecer la producción, circulación y comercialización de bienes y servicios culturales en todo el país. Entre el 2 y el 20 de septiembre, la programación se desarrolló en la Casa Nacional del Bicentenario, y entre el 24 y el 27 el eje se traslada al Palacio Libertad, con más de setenta propuestas entre ferias, charlas, muestras y espectáculos en vivo dirigidos tanto al público general como a profesionales y gestores culturales.
Ese cruce de agenda no es casual: buena parte de los trabajadores y trabajadoras que sostienen la producción cultural del país —técnicos de artes escénicas, actores, personal de espectáculo público, trabajadores de la industria cinematográfica y de los medios— son quienes hoy enfrentan la caída de consumo y la pérdida de empleo que motivó el encuentro confederal. La coincidencia entre la vidriera de las industrias culturales y la discusión gremial de fondo expone una tensión: mientras el Estado y el sector privado promueven la circulación y comercialización de la producción cultural, quienes la sostienen día a día ven cada vez más amenazadas sus condiciones de trabajo.
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