Inicio En Movilización Paros
Moyano cruzó a la conducción de la CGT y exigió un paro nacional: "Nos queda la calle"
La central obrera se reunió para definir la agenda del último trimestre, pero los reclamos de los gremios más duros amenazan con imponer el debate sobre una nueva medida de fuerza

La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó el martes 29 de septiembre una reunión clave de su mesa chica ampliada en la sede del gremio de la construcción, la UOCRA. Aunque la convocatoria formal fue pautada para las 15 con el objetivo de estructurar la agenda institucional del último trimestre del año, el malestar socioeconómico y las exigencias de los sectores más duros del sindicalismo amenazan con imponer el debate sobre un nuevo paro general contra el Gobierno nacional.
Una agenda pensada para octubre y noviembre
En el temario oficial confeccionado por la cúpula cegetista figuran la organización de las actividades por el Día de la Lealtad, el próximo 17 de octubre, la coordinación de las movilizaciones para la visita del papa León XIV en noviembre y el análisis de un documento técnico enfocado en el impacto del Fondo Monetario Internacional en la economía local. Sobre el Día de la Lealtad, la central busca definir la modalidad de su propia convocatoria en articulación o diferenciación con los actos que preparan las distintas vertientes del peronismo. Sobre la visita papal, la CGT ya confirmó su participación en el encuentro convocado para el 9 de noviembre en la UCA, donde el Pontífice se reunirá con referentes del sector sindical, cámaras empresariales y movimientos sociales.
El cruce de Pablo Moyano
Pese a que la convocatoria inicial no contemplaba una huelga en su temario, la tensión interna se profundizó tras las recientes declaraciones del dirigente de Camioneros, Pablo Moyano, quien criticó la pasividad tanto de la central obrera como de la conducción política del peronismo. "¿Dónde carajo está la CGT? ¿Y dónde carajo está el peronismo? Ahora tienen que estar en la calle defendiendo a los trabajadores", cuestionó con dureza el referente camionero.
Moyano reclamó abandonar el formato de pronunciamientos formales para pasar a la acción directa en el espacio público: "Ya no alcanza con sacar solicitadas o hacer foros o hacer plenarios; tiene que haber una reacción", sostuvo, al tiempo que remarcó la necesidad de definir un plan de lucha nacional. "Ojalá que con todas estas últimas noticias, que tan mal le hacen al pueblo argentino, estos tipos reaccionen, se despierten y llamen inmediatamente a una gran marcha nacional, a un paro nacional. Como dije siempre, nos cagó la justicia, nos cagó la política, nos queda la calle", concluyó el dirigente.
Un debate interno sobre el FMI y el empleo
Además de la discusión sobre una eventual medida de fuerza, la mesa chica de la CGT tiene previsto avanzar en un debate interno sobre un informe crítico relativo a las metas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional y su impacto en el empleo formal. El documento busca sistematizar la posición sindical frente al programa económico en un momento en que la central enfrenta presiones desde varios frentes: la pérdida de empleo industrial, la caída del poder adquisitivo y el reclamo de sectores internos que consideran insuficiente la respuesta institucional dada hasta ahora.
El plenario de esta tarde resultará determinante para evaluar si la conducción de la CGT logra contener la agenda de consensos organizativos en torno al Día de la Lealtad y la visita papal, o si el ala dura, encabezada por voces como la de Moyano, impone las condiciones para convocar a un nuevo paro nacional. El resultado de esa discusión interna definirá buena parte del clima sindical de cara al último trimestre del año, en un contexto donde el malestar social y las medidas de fuerza sectoriales ya vienen en aumento.
Una central bajo presión desde varios frentes
La tensión dentro de la CGT no es nueva, pero se agudiza en un momento en que distintos gremios de base vienen sosteniendo medidas de fuerza propias, desde el sector metalúrgico hasta los trabajadores de estaciones de servicio, sin que la central logre articular todavía una respuesta unificada. Esa dispersión de reclamos sectoriales es, precisamente, uno de los argumentos que utilizan Moyano y otros dirigentes duros para reclamar que la CGT deje de lado la cautela institucional y convoque a una medida de fuerza general que englobe todos esos conflictos bajo un mismo paraguas. La definición que tome la mesa chica en las próximas semanas marcará si ese reclamo logra imponerse o si la conducción de la central mantiene la estrategia de negociación gradual que sostuvo hasta ahora.
Notas relacionadas

La UTA le advirtió a Lugones que las obras sociales sindicales atraviesan un "estado económico sumamente crítico"

Universidades en paro: gremios docentes y no docentes profundizan el plan de lucha hasta la Marcha Federal del 15 de octubre

Los gremios del espectáculo y los medios se reunieron en congreso en medio de la crisis del sector

Abel Furlán denunció ante la Corte excesos de la intervención en la UOM y abrió un nuevo frente en la disputa por el gremio
Temas relacionados
Comentarios (0)
- Sé el primero en comentar.
