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Mirgor: 28 delegados bloqueados, 300 despidos después
En Tierra del Fuego, la empresa cerró las plantas e impidió el ingreso a los delegados gremiales antes de avanzar con despidos masivos. La comisión interna denunció represalia por reclamar un premio que cobran desde hace 15 años.

El lunes 10 de agosto, operarios del Grupo Mirgor en Río Grande llegaron a trabajar como cualquier otro día. Algunos no pudieron entrar. Otros, tampoco. En las puertas de las plantas Einstein e Islas Malvinas, en la provincia de Tierra del Fuego, la empresa había decidido bloquear el acceso a un grupo seleccionado de trabajadores. Entre los impedidos: 28 delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La táctica: delegados primero
No fue un despido masivo anunciado por telegrama. Fue más calculado. La empresa dejó que algunos entraran y que otros no. Los que figuraban en una lista no podían pisar la planta. Entre esos nombres estaban los representantes gremiales que semanas antes habían impulsado paros y asambleas pidiendo un aumento salarial específico: un premio anual de 2,5 millones de pesos que los trabajadores vienen cobrando de forma ininterrumpida desde hace 15 años.
La comisión interna, cuyos delegados fueron bloqueados, denunció que esto no era casualidad. Era una estrategia pensada: quitar primero a quien podía coordinar resistencia. Luego vino lo demás.
300 trabajadores sin poder entrar
Horas después del bloqueo a los delegados, la cifra de impedidos creció. La empresa anunció entonces que aproximadamente 300 operarios de ambas plantas no podrían continuar en sus puestos. En la planta Einstein: 223. En Islas Malvinas: 73. La mayoría eran empleados con antigüedad, personal efectivo que llevaba años en la empresa. Según la comisión interna y delegados como Marcos Linares (secretario adjunto de la UOM Seccional Río Grande), la medida representaba un despido de hecho, aunque sin telegramas convencionales: simplemente no les dejaban entrar.
La empresa argumentó públicamente que los paros y asambleas de la UOM estaban afectando la producción. Incluso mencionó un paro que, según fuentes gremiales, se había convocado por temas que Mirgor directamente no fabrica. Lo que la comisión interna denunció fue diferente: represalia por un reclamo laboral concreto y legítimo que llevaba meses en manos de la empresa sin respuesta.
El reclamo de 15 años sin tregua
El premio anual de 2,5 millones de pesos no es una novedad que la comisión interna haya sacado de la nada. Los trabajadores vienen recibiendo ese dinero de forma ininterrumpida desde 2011. No es un aumento. Es un plus que forma parte de la estructura salarial de hecho. Pero en 2026, cuando la comisión interna pidió que siguiera siendo parte del salario mensual, la empresa comenzó a dilatar la respuesta. Y después vinieron los paros. Y después, esta respuesta.
Una conciliación bajo presión
El Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego actuó rápido. El mismo lunes 10 de agosto, dictó una conciliación obligatoria por 15 días que suspendía los despidos e intentaba retrotraer la situación al estado anterior al conflicto. Se convocó a audiencia para el martes. Pero ese lapso de 15 días no era nuevo en Mirgor: antes del 10 de agosto, la empresa ya había pasado por una conciliación obligatoria anterior, tras desvinculaciones de 13 trabajadores en julio. Los delegados de la UOM habían advertido en ese momento que vendría algo mayor. Tenían razón.
Más allá del número: qué dice de la comisión interna
Lo que pasó en Mirgor en esas 48 horas revelaba un patrón: cuando una comisión interna intenta defender algo concreto —en este caso un reclamo salarial que los trabajadores consideran legítimo porque lo vienen cobrando 15 años—, y cuando sus delegados son una molestia para esa defensa, la respuesta empresaria no es siempre el diálogo. A veces es cerrar las puertas. A los delegados primero. Al resto, después.
La UOM Seccional Río Grande denunció que la actitud de la empresa constituía "accionar absolutamente artero, improcedente y no ajustado a derecho". Los delegados iniciaron medidas de fuerza por tiempo indeterminado. Pero el daño ya estaba hecho: 300 trabajadores impedidos de ingresar, 28 delegados bloqueados, una comisión interna que tendría que demostrar que lo que había pasado era ilegal.
El contexto: una industria que se desmorona
Mirgor opera bajo beneficios del Régimen de Promoción Industrial austral, que le da ventajas fiscales para operar en Tierra del Fuego. La empresa produce componentes electrónicos, televisores, celulares y autopartes. En mayo de 2025, la provincia registraba 9.000 empleos industriales. En mayo de 2026, esa cifra cayó a 3.900. La crisis del sector es real. Pero la comisión interna de Mirgor denunció que eso no era excusa para represalias contra un reclamo que los trabajadores consideraban justo: recuperar formalmente lo que ya estaban cobrando.
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